De los errores


Y acaso, cuando la cagamos, ¿qué es lo que nos queda, sino reírnos de nuestros errores? Que la vida sea un tarrito de arena, que sea un despilfarre de emociones que se vuelven a llenar. Un pasatiempo para el niño que habita en cada uno. Un gemidito creado por un amor no ilusorio.

Hay que hacer hasta las ultimas consecuencias. Dudar, pero no detenerse. Cuando muera, posiblemente darán mi cuerpo a la calle, y en el manicomio tendré una placa conmemorativa.