Paranoia

Paranoia

Las notas se disuelven sobre el café una y otra vez. Se restriega el asco sobre el ambiente. Todos somos carne y hueso, pensamiento revuelto. Si decido salir de este lugar, de todas maneras encontraré lo mismo en otros. Oh pobre alma turbia y desbandada, el caparazón se regenera con adrenalina, todos somos propensos a la muerte.

Sigo mirando el libro, la emoción se torna cúspide con las letras,

me levanto y salgo, llego a mi casa y el silencio se hace cómodo, existe la nada. Me acuesto sofocado por las ideas que se desarrollan por mi angustia, el mundo orbíta con dolor.

Que los vientos se agiten, que el vidrio corte y la muerte venga a desafiarme. Que mis parpados se cosan de sopor y que mi nombre no este escrito en el libro de la vida. Que la sangre invada mi cerebro, se revienten mis neuronas. Mi cuerpo marchito soporta los golpes letales de la ansiedad, pero mi corazón se hace trizas y las lágrimas de impotencia se reflejan en mi rostro.

¿Dónde estoy? Los girones de mis dilemas hacen que no me encuentre ¿o seré yo colocando lapidas en mi alma?