Erase una vez el amor pero tuve que matarlo - Efraim Medina (Apuntes)

Erase una vez el amor pero tuve que matarlo - Efraim Medina (Apuntes)

Algunos dicen que soy cruel, sin embargo, jamás mato una cucaracha si no es necesario.

¿Sabes qué pasa en los hospitales a medianoche, qué clase de gente recorre sus pasillos, cuántos dulces de menta se consumen allí por hora?

Toba dice que todas las mujeres son putas. Jota dice que el mundo no acaba en casa de Toba.

LA FIESTA EMPIEZA CUANDO LA ROPA SOBRA.

La filosofía escruta la existencia pero no nos ayuda a existir. La religión nos enseña a despreciarnos. El arte es una buena coartada pero lejos de casa se vuelve innecesario.

Estuve intentando un tiempo pero ya sabes que cuando el amor se apaga es más frío que la muerte. Lo malo es que los dos extremos no se apagan al tiempo y cuando eres el extremo que sigue activo más te valdría estar muerto.

Por fortuna para mí el mundo está repleto de gente insatisfecha y nimia, gente que sólo puede señalar lo que está mal en algo que se ve mal, así que es poco probable que vaya a toparme con un experto. Por si no lo sabes, un experto es esa clase de gente que puede descubrir lo que está mal en algo que se ve muy bien y goza descubriéndolo.

Para ver mis cicatrices y escuchar mi corazón hay que pagar la entrada, nada de esto es un acto

Hay tres reglas: 1. Siempre hay una víctima 2. Trata de no ser tú 3. No olvides la segunda regla

Los enamorados tienden a tres cosas: 1. Decir que el sexo no es lo más importante entre ellos. 2. Hacerse promesas increíbles. 3. Elaborar todo tipo de planes hacia un brillante futuro. Cuando se hacen esos planes con alguien amado uno puede imaginarse cualquier cosa menos que esos mismos planes puedan realizarse con otra persona. Uno considera que cada promesa hecha es única e inmortal, que la palabra empeñada vale más que el amor. Apenas decae el sexo (que tenía poca importancia), el resto se esfuma.

P.M.: ¿Se considera buen amante?
Yo: Hijo, no dejes que esas cosas te quiten el sueño. Has ido al zoológico, ¿no? También lo hice y aprendí mucho. Vi a un macaco atorando a su hembra y a ésta suspirar de gusto. He visto en las calles, de madrugada, a dos ratas copulando la mar de felices. He oído cómo los gatos hacen su infierno en el tejado. He visto a un pájaro metérselo a su pájara sin necesidad de un manual. ¿Por qué no iba a hacerlo bien yo? ¿Por qué ibas a tener líos tú? Se trata de mujeres, te aseguro que una mosca ofrece más dificultad. La mujer habla de amantes perfectos pero un amante perfecto lo es para sí mismo. Si te empeñas en quedar bien con ellas te van a dejar seco y aburrido. Por mi parte solo procuro mantenerlo erecto cuanto me sea posible y después suelto el escupitajo. Si hasta los historiadores y cajeros de banco eyaculan, por qué no iba a hacerlo una mosca.

Sólo se puede ser un soñador o un tramposo, lo demás es retórica.

¿Qué cosa soy? Quizás algo que muchos quisieran ver cuando se ponen ante el espejo. Soy el dios que falló.

P.M.: ¿Qué sugerencias les haría a las nuevas generaciones?
Yo: Les sugiero la inmortalidad del cuerpo y la venta del alma, que en vez de visitar iglesias vayan a las carnicerías.

Fíjese que un escrito famoso con el tiempo pude degenerar en momia de eventos sociales o majareta de la tele. El artista en cambio no tiene opción, es un fracaso a prueba de eternidades.

Transportar un pensamiento no significa compartirlo. Para que un pensamiento conecte a dos o más sujetos debe ser descifrado por todos aquellos y eso no es frecuente. Conectar es distinto de aceptar, el grueso de lo que llamamos comunicar no es más que repetición y obediencia. Vivimos de pactos referenciales, de escueta mecánica. ENTRENAMIENTO es el nombre del sublime juego que algunos llaman todavía VIDA. Todos hablan con propiedad sobre el amor, la libertad, los sueños, etc. Pocos pueden entender sencillas ecuaciones. Por ser la palabra un elemento cotidiano nos resulta penetrable. Y es un error, la palabra es más hermética que la física moderna, la palabra es una trampa mortal

Si te empeñas en buscar algo corres el riesgo de encontrarlo. Uno nunca sabe lo que le falta hasta que duele mucho.

Ningún mundo se hundirá bajo lágrimas que nunca vimos caer por una pena que nadie compartió en absoluto

Una caminata alrededor de sí mismo era la más horrenda aventura que podía tener cualquier hombre.

El peor crimen es fingir

Matarse no está bien, a Dios no le agrada la gente que hace su trabajo.

La traté mal muchas veces porque estaba desesperado pero la quería más que a mi vida y cuando ella se fue mi vida se apagó.

Cuando supe que nunca más iba a tenerla, enloquecí: Antes que pase un segundo habrás muerto cien mil veces, dice una frase del Corán y yo tuve que vivirla. No había dejado de amarme pero su amor estaba enfermo y no soportaba más mi presencia. Vi todo el dolor en sus ojos, todas mis traiciones y mentiras, yo era la persona entre ella y yo, el rival imposible. Entonces, cuando ya no importaba, estalló mi amor: su amor enfermo no hacía resistencia y el mío fue hacia ella como un rayo pero ella estaba cerrada. Y mi amor se quedó conmigo y hubo gotas de sangre en mi silencio. Ella se alejó y yo entré al cuarto frío, el menos florido de todos los manicomios, y todavía no salgo.

Me gusta trotar cada mañana porque afloja la tristeza. Cuando sueño con cierta chica lo sé aunque no lo recuerde. La sensación de ausencia en el pecho me lo dice. Trotar ayuda, por eso hay tanta gente trotando al amanecer.

Una mujer soporta todo del hombre que ama menos que le hable todo el tiempo de un amor inolvidable.

La inteligencia y el amor no hacen liga. El amor es tonto. El amor sólo es inteligente en abstracto.

Un hombre que mata por no pasar de idiota olvida que matar es la mayor idiotez, a menos que seas asesino profesional o policía.

Ortega, el poeta-profesor, sostiene que el artista es un pequeño dios cuya altanería es un dolor que lo hace pedazos. Recoger cada pedazo es su oficio. Un oficio sórdido, inútil y extenuante: sórdido porque vives en un manicomio. Extenuante porque son demasiados. Inútil porque jamás los encontrarás todos. Ortega tiene razón, el pedazo más valioso no quiere saber nada de mí.

Todos pueden fingir amor pero el odio es demasiado real. El odio es como un hijo tarado, como un murciélago puesto a volar de día

El tibio resplandor de una caricia es apenas la sombra invisible de una lágrima

Las películas son mejores que los curas, los siquiatras y las aspirinas.

El hacha clavada sobre el tronco puede verse de dos formas: la parte del hacha que se ve y la otra. Una es el amor y la otra la muerte. Cada quien decide cuál es la muerte

Uno puede tratar de entender a alguien pero no puede tratar de amarlo. El amor surge involuntario. El amor puede aumentar o bajar hasta diluirse pero no puede imponerse.

Cuando se piensa en el amor las ideas no tienen consistencia y quizá por ello los grandes filósofos eludieron el tema pero aunque empalague es obvio que nuestra pequeña vida gira en torno a alguien que nos ha hecho felices idiotas o resentidos sabios.

El dolor es un placer inolvidable

Tu cuerpo blanco como la luna de los sueños. Tus ojos abiertos sobre un enigma. Tus manos sabias. Bajo al fondo del mar y toco, justo antes de morir, una piedra redonda. La piedra me trae de regreso a la superficie. No trato de entender lo que ocurre, me tiendo sobre tu cuerpo y escucho lo que dicen los astros. Una voz trata de romper los espejismos pero ya no puede. Eres tanto asó, tanto bella. Un regalo de la muerte. Mi cuerpo no lo puede creer, no creo en mi cuerpo. Mi cuerpo se opone como estúpida ciencia entre tú y yo. Tu cuerpo se deshace para dejarme entrar, mi cuerpo es duro como una ley, como un pacto de otros. Renuncio a mi cuerpo y me entrego al tuyo, renuncio a mi alma. Eres el hueco en mi corazón, la raya en mi pensamiento.

El odio me ha demostrado muchas veces que el tiempo no existe.

Sin miedo no hay sensación pero el miedo debe ser abstracto. Temer a lo real te aplasta contra tu propia sombra. Sin miedo la vida es hueca y remota como un agujero en el espacio sideral. El miedo calienta la sangre, es vida. El miedo a lo real daña el estómago, hace que estés mucho tiempo en el baño, es muerte. Temer a lo real es como hacerle caso a una mujer que asegura amarte y no te da el culo. Nada real justifica meterse un tiro en la cabeza pero basta para partir en dos cualquier mosca que quiera zumbarte al oído.

El sexo no necesita al amor pero le viene bien, el amor necesita todo lo posible y algún imposible

¿No sabes que no existe el diablo? Sólo es Dios cuando está borracho

Lo estúpido es pensar más allá de nuestras narices, es vivir unos metros adelante.