De el Amor (IV)


Nunca sobra el amor, nunca sobra y se aprende que cada personita que te rodea está llena de todo un revoltijo que te enseña a respirar. Nunca sobra amar a quien está lejos o cerca, amar no significa arrancarse las palmas de la mano con cada caída, sino lamer la sonrisa hasta volverla carcajada, y dejar que cada amigo te impregne de su saliva, de su propia vida. Amar no sobra porque este mundo nos condena a la mentira del éxito y solo se sobrevive amando/nos en cada rincón de nuestra existencia, amando lo que hacemos, amemos cada gota de realidad porque de ella es el fruto que se gesta consumiendo nuestras fantasías, y cuando nace/nazca nos regocijamos en cada piel nueva que nos tejemos desde adentro, o en pareja, o solitos como hemos nacido. Nunca sobra el amor porque el mundo está lleno de solitarios que se han devorado su propia gana, que comen con un gato/perro para no amar a un humano, que les sobran los motivos para pegarse el tiro pero la cobardía los impulsa a destrozar al otro... y sin embargo, necesitan/tamos amor hasta que el árbol de la vida vuelva a florecer en cada cuerpo/ser y cada ilusión se convierta en realidad. Así es como se mueve realmente el mundo por egoísmo y por amor, por que cada uno necesitamos ser amado no para ser salvos, sino para volver a ser seres humano...