Ausencia

Ausencia

El mejor regalo que le puedo dar a alguien es mi ausencia. El motivo que me separa de algunos es solo el amor que les profeso a los buenos recuerdos, y cuando vuelvo, si es que vuelvo, puedo convertirme en un fantasma denso. La mejor ofrenda que le puedo entregar a los desconocidos es mi presencia, mis versos transmiten muerte, mis palabras que transmiten vida.


Si hablo de tomar el tren a media noche, no puedo decir que no lo tome a medio día. Si hablo de escuchar por un momento el arrullo del mundo, no puedo irme sin cerrar los ojos por un rato. Es que esto de ser cósmos hace que uno sienta tanto con tanta intensidad que a veces se olvida de su propia personalidad, y se concentra en solo desvanecerse.